Análisis de Modos de Fallo y Efectos (AMFE): Metodología y Aplicación
El Análisis de Modos de Fallo y Efectos (AMFE) es un método riguroso y sistemático que aprovecha la experiencia y las competencias disponibles en diversas áreas (estudios, métodos, mantenimiento, fabricación, calidad) para identificar y prevenir fallos en sistemas o instalaciones. Se trata de un método inductivo y cualitativo que permite revisar exhaustivamente los componentes de un sistema, definiendo:
- Tipos de fallos (reales o potenciales).
- Causas posibles de los fallos.
- Consecuencias de los fallos.
- Medios para evitar o mitigar las consecuencias.
El objetivo principal del AMFE es identificar las causas de fallas *antes* de que ocurran, evaluando su criticidad (frecuencia de aparición y gravedad). Esto permite definir preventivamente las fallas potenciales, orientando las políticas de mantenimiento y la gestión de repuestos. En esencia, es una búsqueda sistemática de tipos de fallas, sus causas y sus efectos. Requiere un enfoque de grupo multidisciplinario, lo que enriquece el análisis.
El AMFE se realiza mediante una hoja estructurada que guía el proceso.
Planificación y Programación del Mantenimiento: Claves para la Eficiencia
Para optimizar los recursos disponibles, es imprescindible planificar y programar los trabajos de mantenimiento, al igual que en cualquier otra actividad empresarial. El mantenimiento presenta la dificultad añadida de estar ligado a la planificación y programación de la producción.
La planificación de los trabajos consiste en preparar al ejecutor para realizar el trabajo dentro del tiempo previsto, con eficiencia y siguiendo un método optimizado. Este proceso también se conoce como preparación de trabajos.
La programación, una vez planificados los trabajos, establece el día y el orden de ejecución. Implica un trabajo de ingeniería previo para determinar:
- Localización de la falla.
- Diagnóstico de la falla.
- Prescripción de la acción correctiva.
- Decisión sobre la prioridad del trabajo.
- Planificación y programación de la actividad.
Planificación Detallada de los Trabajos de Mantenimiento
Para que los trabajos se realicen con la eficiencia deseada, es necesario:
- Concretar el trabajo a realizar.
- Estimar los medios necesarios (mano de obra, materiales).
- Definir las normas de seguridad y los procedimientos aplicables.
- Obtener el permiso de trabajo.
Preparación de la Mano de Obra
- Normas, procedimientos y guías de trabajo aplicables (especialmente detallados en trabajos repetitivos).
- Cualificación y formación necesaria de los ejecutores.
- Número de horas de trabajo necesarias.
- Permisos de trabajo a obtener.
- Condiciones de la instalación para obtener el permiso de trabajo.
Preparación de Materiales
- Repuestos necesarios y su disponibilidad (vale de salida del almacén).
- Materiales de consumo y otros no almacenados (propuesta de compra).
- Transportes, grúas y carretillas necesarias.
- Andamios y otras actividades auxiliares.
No todos los trabajos requieren la misma preparación. Se aceptan los siguientes grados de preparación en mantenimiento:
- 10% de los trabajos: No requieren preparación (pequeños, no repetitivos).
- 60% de los trabajos: Preparación general, con mayor énfasis en los materiales (trabajos normales).
- 30% de los trabajos: Preparación exhaustiva (grandes reparaciones, larga duración, parada de instalaciones).
Procedimientos de Trabajo: Guías para la Ejecución
Los procedimientos de trabajo deben ser útiles y fáciles de manejar por los operarios. Deben contener:
- Operaciones necesarias y su orden de ejecución.
- Instrumentos, útiles y herramientas especiales necesarias.
- Número de personas necesarias para cada operación.
- Indicaciones de seguridad para tareas con riesgo.
Tiempos de Trabajo: Medición y Optimización
Conocer los tiempos necesarios para los trabajos permite:
- Programar los trabajos.
- Medir la eficacia de los equipos.
- Mejorar los métodos.
- Implantar sistemas de incentivos.
En el análisis de tiempos, se debe considerar el ciclo completo del trabajo:
- Tiempo de desplazamiento.
- Tiempo de preparación.
- Tiempo de ejecución.
- Tiempo de esperas e imprevistos.
Clasificación de los Trabajos de Mantenimiento
Clasificar los trabajos ayuda a asignar tiempos. Una posible clasificación es:
- Pequeños trabajos no rutinarios: Menos de 4 horas. No es rentable obtener tiempos.
- Trabajos rutinarios: Repetitivos y previsibles, ejecutados por un equipo fijo. Es útil disponer de tiempos y procedimientos.
- Trabajos de mantenimiento diversos: La mayoría de los trabajos, con cierta repetitividad. Se necesitan tiempos y procedimientos escritos.
- Trabajos de ayuda a producción: Ajustes, cambios de formato, etc. Se deben tener procedimientos y tiempos para los repetitivos. Para los no repetitivos, basta con los tiempos.
- Trabajos de mantenimiento extraordinario: Grandes revisiones o reparaciones. Se requieren procedimientos escritos y tiempos de intervención.
No es necesario disponer de tiempos y procedimientos escritos para todas las actividades, pero sí es importante en los casos indicados.